jueves, 2 de octubre de 2008

Para que educar?


Como seres razonables e inteligentes deberíamos reconocer a la educación como una preparación para la vida.

Algunos pensadores o filósofos de la educación consideran que la definición más acertada de esto es: "la influencia considerada y constante realizada por la persona madura sobre otra inmadura, utilizando la instrucción, la disciplina y el desarrollo armonioso de todas las facultades físicas, sociales, intelectuales, morales, estéticas y morales del ser humano como herramientas fundamentales de la educación”

Algo muy interesante que podemos resaltar de esta definición es que para algunos educadores y padres de familia, no es posible que esta tarea sea propia solamente del docente.

Podemos decir que la educación no solo debe tratarse de cátedras, sino de hacer efectiva la educación y sobre todo a través ejemplos, transmisión de bienes y valores que a mi consideración deben ser también en el ámbito cristiano. Poner en práctica una forma de vida que sobrepasa los límites temporales y alcanza dimensiones de trascendencia.

Si reflexionamos bien se puede considerar que no es para las aulas solamente que se educa al niño, al joven y al adulto en fin al ser humano en general, sino para la vida misma. Los conocimientos que se brindan, los hábitos y actitudes que se aprenden a través del proceso educativo y los valores deben ser para favorecer a los alumnos en su crecimiento como persona, no debería quedar solamente en procesos o planes escolares, sino deberían útiles para la aplicación en vida diaria de los educandos.

Con la educación no solo se debe buscar que aprendan a pensar o razonar para resolver problemas matemáticos sino que puedan adquirir una forma de vivir de acuerdo a los ideales de las personas con ganas de salir adelante.

A mi consideración es de suma importancia que el profesor influya en el alumno como ejemplo y no solo lograr a completar los programas de estudios sino saber llegar a las personas que están a su cargo y apoyarlos en sus fines personales.

Llegar a una educación integradora es el sueño de todo Ministerio de Educación, donde cuente la naturaleza humana, donde se reconozca que el ser humano está compuesto no solamente de cuerpo y razón sino que tiene capacidades y potenciales que deben ser descubiertos.

Es verdad que cuando estamos en el colegio pensamos que todo lo que nos están enseñando es solo para pasar de curso y al fin terminar la secundaria pero la realidad debe ser otra nosotros mismos debemos exigirnos de que sea otra la realidad y que los conocimientos adquiridos sean con un propósito para llegar a esto los docentes apuntar a que sus alumnos estén preparados para la vida.

La educación de hoy debe caracterizarse en la formación íntegra o total del niño, del adolescente, del joven y por que no del adulto, para hacer del individuo un buen ciudadano, equilibrado y completo consciente de que tiene facultades físicas, mentales y espirituales para realizar todo aquello que se proponga. La educación no debe ser temporal… debe ser para toda la vida…

martes, 30 de septiembre de 2008

Esto es fe...

En un pueblo pequeño, temporada de sequía. Era triste ver que los campos se achicharraron por la falta de lluvia, y las cosechas se marchitaban de sed. La gente estaba ansiosa e irritable, mientras buscaba en el cielo alguna señal de alivio.

Los días se volvieron más largos y para todos los pobladores eran áridas semanas. La lluvia no llegaba. Los ministros de las iglesias locales convocaron a una hora de oración en la plaza del pueblo, para el siguiente sábado y rogar para que Dios envíe unas gotas de lluvia para aplacar la sequía.

Llegó el sábado era mediodía, la gente del pueblo respondió en masa, llenando la plaza con caras ansiosas y corazones llenos de esperanza. Los ministros se conmovieron al ver la variedad de objetos que los concurrentes traían entre sus piadosas manos: libros sagrados, cruces, rosarios, alguno que otro trajo su Biblia.

Cuando la hora terminó, como si se tratara de un mandato mágico, una suave lluvia comenzó a caer. Las felicitaciones se extendieron entre la multitud, mientras sostenían en alto sus atesorados objetos con gratitud y alabanza.
En el centro de la manifestación, un símbolo de fe pareció entristecer a los demás: un niño de nueve años había llevado un paraguas.

Esto tocó tanto el corazón de la gente adulta, los ministros quedaron boquiabiertos, ni ellos creían en lo que estaban pidiendo se miraban sin poder exponer ni una sola palabra. Es impresionante ver como nosotros los seres humanos reconocemos que Dios puede hacer la cosas, pero al momento de demostrar esa fe… nos cuesta… este niño tenia fe de que llovería es por eso que llevó su paraguas.

Dice la palabra de Dios en Hebreos 11:1 "Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. " En el evangelio de Mateo 21:22 encontramos estas palabras "Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis." Es una muy buena reflexión para estos tiempos que estamos viviendo, y aun más pues nuestros hermanos del Chaco paraguayo están pasando por un momento muy difícil, dedica un tiempo a reflexionar y orar por los que necesitan… no te olvides TODO lo que pidas creyendo, lo recibirás…