
Como seres razonables e inteligentes deberíamos reconocer a la educación como una preparación para la vida.
Algunos pensadores o filósofos de la educación consideran que la definición más acertada de esto es: "la influencia considerada y constante realizada por la persona madura sobre otra inmadura, utilizando la instrucción, la disciplina y el desarrollo armonioso de todas las facultades físicas, sociales, intelectuales, morales, estéticas y morales del ser humano como herramientas fundamentales de la educación”
Algo muy interesante que podemos resaltar de esta definición es que para algunos educadores y padres de familia, no es posible que esta tarea sea propia solamente del docente.
Podemos decir que la educación no solo debe tratarse de cátedras, sino de hacer efectiva la educación y sobre todo a través ejemplos, transmisión de bienes y valores que a mi consideración deben ser también en el ámbito cristiano. Poner en práctica una forma de vida que sobrepasa los límites temporales y alcanza dimensiones de trascendencia.
Si reflexionamos bien se puede considerar que no es para las aulas solamente que se educa al niño, al joven y al adulto en fin al ser humano en general, sino para la vida misma. Los conocimientos que se brindan, los hábitos y actitudes que se aprenden a través del proceso educativo y los valores deben ser para favorecer a los alumnos en su crecimiento como persona, no debería quedar solamente en procesos o planes escolares, sino deberían útiles para la aplicación en vida diaria de los educandos.
Con la educación no solo se debe buscar que aprendan a pensar o razonar para resolver problemas matemáticos sino que puedan adquirir una forma de vivir de acuerdo a los ideales de las personas con ganas de salir adelante.
A mi consideración es de suma importancia que el profesor influya en el alumno como ejemplo y no solo lograr a completar los programas de estudios sino saber llegar a las personas que están a su cargo y apoyarlos en sus fines personales.
Llegar a una educación integradora es el sueño de todo Ministerio de Educación, donde cuente la naturaleza humana, donde se reconozca que el ser humano está compuesto no solamente de cuerpo y razón sino que tiene capacidades y potenciales que deben ser descubiertos.
Es verdad que cuando estamos en el colegio pensamos que todo lo que nos están enseñando es solo para pasar de curso y al fin terminar la secundaria pero la realidad debe ser otra nosotros mismos debemos exigirnos de que sea otra la realidad y que los conocimientos adquiridos sean con un propósito para llegar a esto los docentes apuntar a que sus alumnos estén preparados para la vida.
La educación de hoy debe caracterizarse en la formación íntegra o total del niño, del adolescente, del joven y por que no del adulto, para hacer del individuo un buen ciudadano, equilibrado y completo consciente de que tiene facultades físicas, mentales y espirituales para realizar todo aquello que se proponga. La educación no debe ser temporal… debe ser para toda la vida…

No hay comentarios:
Publicar un comentario