Al ritmo de la cachaquita en la línea 48. Un colectivo repleto de personas trabajadoras; cansados del trajín laboral. Por supuesto, acompañado del olor que caracteriza a toda persona que sale de su lugar de trabajo.
El chófer, frenando abruptamente, y casi sin respetar las leyes de tránsito, grita su peculiar frase, "en el fondo hay más lugar" y por favor hagan pasar su tarjeta "jaha" "oi camara hina" exclama seguidamente.
Algunos escuchando músicas desde su "lelu", otros mensajeando con la patronal, en mi caso tuiteando y dándome algunas carcajadas en la mente por cada político que nos roba digo "nos gobierna".
La odisea del bus, es fabuloso, porque también van los estudiantes secundarios, para ellos el viaje cuánto más lento es mejor. Es que van acompañados de la noviecita, la famosa compañera, "chica'i del colegio".
El tráfico es infernal. Pesado. Fastidioso. Rozando la jungla, en dónde subsiste el más "rova'âta". La ley del mbarete en su máxima expresión.
Mientras tanto sigue la cumbia al ritmo de "Carmen...🎵🎶" En fin, el viaje en el bondi tiene sus condimentos que le hacen único.
